Plan de Eficiencia Energética TIC de la Fundación CARTIF

La Fundación CARTIF lucha por brindar soluciones integrales a empresas y contribuir al desarrollo de su entorno económico y social a través del uso y fomento de la innovación tecnológica, mediante la difusión de la investigación. Además, entre sus distintos proyectos no soslayan el deseo de contribuir a la reducción de las emisiones y la huella de carbono generado por las TIC.

Para ello, CARTIF pone en marcha un plan de sostenibilidad que aumenta la eficiencia energética del equipamiento informático y computacional que actúa en primer plano y que soporta la actividad de sus investigadores. Dicho plan está basado en cinco pilares principales: virtualización del principal equipamiento de procesamiento y servicios alojado en el Centro de Proceso de Datos (CPD) y monitorización y vigilancia, prolongación de la vida útil del equipamiento IT (mediante un mantenimiento preventivo), eficiencia del servicio de impresión, gestión y correcto tratamiento de los residuos TI y disminución del parque informático.

Vayamos por partes:

  • Virtualización y monitorización

El objetivo es mejorar la flexibilidad de respuesta, la funcionalidad operativa y de rendimiento, la disponibilidad (redundancia) y la seguridad de los servicios alojados en el Centro de Procesos de Datos sin penalizar por ello el consumo energético. Por ello, se ha sustituido parte del equipamiento técnico de computación físico y se ha optado por implantar sistemas basados en virtualización, gracias a lo cual se obtiene un ahorro directo de los costes, la mejora de la fiabilidad, la tolerancia a fallos y la facilidad de la administración de la solución que también permite realizar trabajos de mantenimiento y soporte “en caliente”.

  • Prolongación de la vida útil del equipamiento IT

El plazo de vida útil del equipamiento IT era de cinco años aplicado en base a criterios de rendimiento óptimo y de la obsolescencia de prestaciones por la instalación y actualización de software con requerimientos cada vez mayores. El objetivo que persiguen los técnicos de CARTIF es alargar lo máximo posible el período de vida útil real en condiciones óptimas del equipamiento IT, lo que ayudará a ahorrar costes mediante la adquisición de menor número de equipos y, sobre todo, a reducir los ciclos de deshecho de equipamiento obsoleto. Con esto en mente, se han llevado a cabo entrevistas personales a los usuarios destinatarios de los nuevos terminales para conocer la tipología de trabajo que realiza, el software que utiliza e incluso la previsión de su actividad.

Con esta información se desarrolla un perfil tipo y se localiza el equipamiento de calidad, adecuado y escalado para un período aproximado de tres años por encima de los cinco iniciales. Aunque el coste inicial, tanto del equipamiento y de las extensiones de garantía, como de la labor de previsión de uso, es superior en un 50% al tradicional, se ha comprobado que a la larga supone un ahorro considerable de costes de adquisición y sobre todo de horas de mantenimiento. Por último, y siempre que el equipo aún pueda ser útil y sus piezas no se hayan reutilizado, se realiza una instalación limpia de un sistema básico con interfaz, y se cede a otras organizaciones que lo demanden para que lo reutilicen

  • Adecuación del servicio de impresión

Desde siempre, los malos hábitos que hemos adquiridos con respecto a la impresión de documentos han devenido en grandes cantidades de papel, tinta y energía sin apenas darnos cuenta. El Departamento de Sistemas Informáticos de CARTIF inició hace tres años un proyecto para mejorar el servicio de impresión, su eficiencia y reducir grandes cantidades de desecho, sobre todo de papel y tóner. Este proyecto se basó en tres pilares fundamentales: características y prestaciones de equipos (ppm, consumo energético), aprovechamiento máximo de papel consumido y modificación de los hábitos del usuario respecto al uso del servicio.

La Fundación redimensionó el servicio para ajustarlo a las necesidades actuales: de un ratio de usuarios de 50 ppm se llegó a una capacidad por equipo de 35 ppm para evitar esperas puntuales. CARTIF llevó a cabo a su vez  un estudio de la tecnología y equipamiento disponible en el mercado que cumpliera los requisitos de ENERGY STAR®, con el mínimo Consumo Eléctrico Típico semanal (TEC) posible. Los equipos finalmente seleccionados se sirven de tintas con base de agua, que al no contener disolventes provocan un menor impacto medioambiental; albergan un depósito secundario para garantizar que el cartucho se utilizara por completo antes de su sustitución, y cuentan con un modo de impresión económico indicado para impresiones con menos color y que consigue un ahorro medio de casi un 20% de tinta, dentro de unos cartuchos de tóner láser totalmente reciclables.

Por otro lado, con el fin de ahorrar papel y tinta se seleccionó un sistema basado en la Cola de Impresión Global, mediante el cual los documentos se pueden imprimir en cualquier equipo multifunción y sólo si el usuario así lo indica de manera presencial. Al recurrir a este tipo de impresión segura, se evita que las copias desechadas se acumulen en la impresora y se mejora la seguridad de la información. Además, la gestión centralizada de reglas de impresión permite imponer a todos los equipos de la red una serie de opciones dirigidas a un mejor aprovechamiento de los recursos, como la impresión a doble cara como configuración predeterminada, la impresión de dos o más páginas en ambas caras del papel, o la configuración de la impresión en blanco y negro, que evita un consumo excesivo de tinta.

Pero esto no sería posible sin la sensibilización del usuario. CARTIF ha promovido campañas que aportan información sobre la cantidad de papel, energía y CO2 que se pueden ahorrar al utilizar la configuración de salida correcta.

  • Gestión y correcto tratamiento de los residuos TI

CARTIF garantiza que con el incremento de los ciclos de desecho del material electrónico se consigue reducir a la mitad la generación de residuos aumentado. Con su gestión, que vela por el correcto funcionamiento de todo el proceso de control de residuos, la Fundación evita el daño que puedan causar los componentes más peligrosos y permite la reutilización de los más valiosos y escasos para contribuir con la protección del medio ambiente.

Este reciclaje puede verse dividido en tres fases. En la primera se recibe y pesa los residuos entrantes. En una segunda fase, se retiran los materiales contaminantes de los aparatos. Finalmente, en una tercera etapa se separan y trituran los residuos, recuperándose materias primas como plástico y, metales.

Las acciones llevadas a cabo conllevan un abaratamiento de los costes de desarrollo y de producción logrando un mayor equilibrio entre los recursos consumidos y los resultados obtenidos sin que éstos se vean afectados. La conclusión que obtenemos es que la adecuada gestión de los residuos que generamos y la racionalización y uso coherente de los recursos mejoran la sostenibilidad e incluso rentabilidad de nuestra actividad.

  • Disminución del parque informático

El Departamento de Sistemas Informáticos de CARTIF realiza anualmente un proceso de renovación de equipamiento obsolescente. Con esto se persigue una serie de objetivos, tales como renovar el parque informático obsoleto y eliminar equipos con software y propiedades desfasadas que tienen un mayor consumo energético, que requieren más tiempo de procesamiento para realizar sus funciones y que cuentan con mayores necesidades de soporte y mantenimiento.

Tras el primer año de ejecución de este proceso, CARTIF logró reducir el ratio de equipos por usuario a poco más de dos y el aumento del equipamiento en movilidad al 25% lo que ha redundado en un descenso de la factura eléctrica, ya que el equipamiento portátil no queda encendido fuera de horas laborales como sí ocurre con el equipamiento de sobremesa.

Autor: Mi Huella TIC

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