Emiliano Muñoz: “¡Tecnología de Valladolid riega Logroño!”

En un post anterior escribíamos sobre el riego inteligente y la labor de Proxima Systems. Cuando Emiliano Muñoz Vicente, director de la empresa, habla de los sistemas de monitorización y telegestión, sus palabras parecen describir a unas ‘personas’ muy eficientes e increíblemente inteligentes. Un amasijo de componentes electrónicos y software a los que les otorga consciencia y casi vida.

Proxima Systems, ubicada en Boecillo (Valladolid), proporciona a sus clientes soluciones de medición y gestión a distancia que les permita ser más eficientes y rentables. Para explicar lo que es la monitorización a quien no sepa nada del tema, Muñoz la describe como “un recepcionista de hotel que pudiera medir todos los aspectos a su cargo 10 veces por segundo las 24 horas del día […] Y además no te dice que está ocupado sumando las cuentas y no puede hacer otra cosa a la vez”. Pero el sistema de medición no solo lee varios datos al mismo tiempo, los interpreta y “te va diciendo: ‘apaga esa luz, quita ya el aire acondicionado, cierra el agua’”.

Aparte de parecer un padre preocupado por las facturas, la monitorización permite ir un paso más allá. Es cuando entra en juego la telegestión: “Un mando a distancia muy potente que permite hacer las cosas manualmente o aprender según tus preferencias”. Estos sistemas pueden conectarse a máquinas de todo tipo para que hagan labores muy complejas en milésimas de segundo y con grandes distancias de por medio. Además, al llevar a cabo estas labores de gasto minucioso se evita el derroche energético, de combustible en desplazamientos o de otros tipos que reducen considerablemente la huella de carbono.

Un ejemplo de medición y gestión funcionando a la vez es el riego inteligente. Una herramienta decide qué cantidad de agua es necesaria para regar y para ello está pendiente del “cultivo que está plantado, la previsión meteorológica, la dirección del viento, la temperatura y, por supuesto, de si llueve”. En días de mucho calor, los agricultores tienen que “regar ‘a ojo’ y suelen echar agua abundante para que no sufra la planta”. En cambio Iprox, el producto de Proxima Systems, sigue una ecuación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que determina qué cantidad de agua es necesaria para obtener un producto de calidad y en las mejores condiciones.

Otro proyecto del que Emiliano Muñoz se muestra orgulloso también tiene que ver con el riego: “¡Tecnología de Valladolid regando Logroño!”. Las zonas verdes de la ciudad tienen instalado un sistema de regadío muy parecido al de los cultivos, “como si fuera una plantación, extraña y dispersa en diversos sitios de una ciudad”. Y gracias a estos aparatos el ayuntamiento logroñés ya está ahorrando en gasto energético y de agua.

Ahorrar energía no es la única forma en la que estos sistemas ayudan a reducir la contaminación. Al usar una cámara y poder manipular aparatos a distancia se reducen al mínimo muchas tareas de inspección o viajes para “ir a ver el ganado o las cámaras frigoríficas”. Trayectos que pueden suponer “cientos o miles de kilómetros a lo largo de un año” y al evitarlos dejan de generar una gran cantidad de gases nocivos para el medio ambiente.

Otros usos que de la telegestión y monitorización se dan en compañías hoteleras con gastos en electricidad de hasta millones de euros: “Pon que gastan siete millones en energía. Si consiguen ahorrarse el 10 por ciento ya son 700.000 euros”. Entre otras formas de ahorrar, muchos hoteles utilizan energía solar para calentar el agua. Pero bombear el líquido hasta el tejado, que es donde se calienta, necesita utilizar energía y “no es el mismo gasto subir el agua para 300 que para 30”. Lo que hacen estas herramientas es consultar la cantidad de reservas de habitaciones y la previsión del tiempo de AEMET de los próximos tres días para saber qué cantidad de agua se debe calentar.

Estas tecnologías se usan desde en el sector más rústico de la agricultura hasta el más cosmopolita de los hoteles. Pero Muñoz opina que no todos los sectores reaccionan igual ante el uso de las TIC y considera que “a algunos les penaliza en cuanto a competitividad e incluso calidad de vida por no hacer una inversión que les facilite las tareas y las haga de forma más eficiente”. Pero antes o después todos los sectores tendrán que ceder porque en el futuro “todo va a estar conectado”. El ser humano deberá centrarse en “la actividad creativa, en la parte de desarrollo y mantenimiento”. Mientras que las máquinas harán todas las tareas típicas y rutinarias que a los humanos les lleva más tiempo o son incapaces de hacer: “Queremos inmediatez, no ducharnos con agua fría”.

Autor: Mi Huella TIC

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